El acne neonatal, constituye una variante del acné mas comun, definido por la aparicion de comedones y/o lesiones inflamatorias en la cara de niños desde el momento de su nacimiento nacimiento o que aparecen en las primeras 4 semanas de vida.
Esto ocurre en más de 20% de los recién nacidos y predomina en varones en una proporción 5:1.
Los motivos de este suceso no estan claros, aunque se postula que esten relacionados con las modificaciones endocrinas que ocurren durante la vida intrauterina. Así, el aumento de tamaño y la consiguiente hiperactividad de las glándulas suprarrenales que se observa en esta etapa de la vida, ocasiona picos elevados de dehidroepiandrosterona sulfato (DHEA-S) que estimula a las glándulas sebáceas. Además, en los varones, hay niveles prepuberales de hormona luteinizante y testosterona originadas en los testículos, que se mantienen durante varios meses y esto podría relacionarse con el predominio en el sexo masculino. Sin embargo, esto último no se observa en todos los recién nacidos varones, por lo que tanto su papel como la razón por la que ocurre se desconocen.
Por otro lado, no se ha identificado relación causa – efecto entre el acne del embarazo y el acné neonatal. Los estrógenos, son las hormonas que atraviesan la placenta durante el embarazo, y son responsables del aumento de tamaño de las glándulas mamarias y del sangrado vaginal por deprivación que ocurre en las niñas luego del nacimiento. No se ha demostrado que los andrógenos pasen a través de la placenta durante el embarazo.
Entre los factores predisponentes que se han relacionado con las causas del acne que se presenta antes de la pubertad se encuentra una historia familiar positiva de acné, sobretodo en alguno de los padres, lo que corrobora la importancia de los factores hereditarios no solo desde el punto de vista patogénico sino también desde el punto de vista pronóstico. Esto se ha documentado bien en estudios en gemelos y genealógicos, donde se ha observado mayor concordancia en gemelos monocigóticos. Así mismo, la historia familiar de acné se asocia a mayor severidad de acné en etapas posteriores de la vida y la presentación de acné en edades prepuberales se asocia con incremento del riesgo de padecer de formas severas y necesidad de terapias con isotretinoína en la adolescencia.
Generalmente el cuadro clínico es leve y transitorio, la lesión primordial es el comedón cerrado, aunque pueden presentarse comedones abiertos y ocasionalmente pápulas y pústulas, localizadas en frente y mejillas. Usualmente, se aprecian pocas lesiones y la evolución es espontánea hacia la resolución en semanas o meses, sin dejar cicatrices. Son muy pocos los casos en los que los familiares del niño buscan atención médica con pediatras o dermatólogos y, en caso de hacerlo, presentan lesiones más severas que las se observan con mayor frecuencia en esta etapa de la vida.
Acne Infantum: se presenta desde el primer mes de vida hasta los 16 meses de edad, se caracteriza por pápulas, pústulas y comedones en mejillas.
Acne venenata inducido por aceites.
Pustulosis cefálica neonatal: que cursa con pápulas y pústulas en ausencia de comedones y en cuya etiología se implican a la Malassezia furfur.
Miliaria.
Melanosis pustulosa neonatal transitoria.
Eritema toxico neonatorum.
Hiperplasia neonatal de glándulas sebáceas.
Erupciones acneiformes por drogas.
Infecciones por virus y bacterias.
Hiperplasia adrenal congénita
Habitualmente no tiene tratamientos requeridos, debe asegurársele a los padres que la entidad es completamente benigna y autolimitada. Sin embargo, debido a la presencia de lesiones no inflamatorias como los comedones es posible considerar tratarlas con retinoides tópicos a muy bajas concentraciones (0.025%-0.05%), también puede usarse ácido azelaico al 20% en crema. En el caso de presentarse formas inflamatorias con pápulas y pústulas, se ha demostrado buena tolerancia a eritromicina base al 4% y peroxido de benzoilo al 2.5%.(1,3)
