La mayor parte de la gente desarrolla acne y un 11% de los adolescentes suelen requerir tratamiento antibiótico. Los médicos con frecuencia recetan tratamientos minociclina porque tienen la falsa percepción de que es más efectiva, más fácil de administrar, y tiene menos probabilidades de ocasionar resistencia bacteriana que otros medicamentos.
Se analizó 27 ensayos clínicos aleatorios en los que participaron 3.031 pacientes con acne en la cara o en la parte superior del cuerpo y que comparaban minociclina versus placebo u otro tratamiento. Los autores concluyeron que minociclina tiene el mismo nivel de efectividad que otros antibacterianos, y que los estudios que demuestran que podría ser algo superior son pocos y de baja calidad. Tampoco encontraron información para defender la afirmación de que minociclina tiene menos posibilidades que las otras tetraciclinas de desarrollar resistencias.
Minociclina, como las otras tetraciclinas puede ocasionar problemas gastrointestinales, candidiasis, fotosensibilidad, reacciones de hipersensibilidad, e hipertensión intracraneal benigna. Pero además, minociclina puede provocar una hiperpigmentación gris de la piel que suele ser irreversible, y también se ha asociado al desarrollo de un síndrome parecido al lupus.
En cuanto a la conveniencia de la administración, limeciclina y doxiciclina todavía presentan más ventajas; y en términos de costo, minocliclina no es más barata que otras tetraciclinas.
Es por ello que no es recomendable el uso de la minociclina como uno de los tratamientos del acne.
